Antología de refranes femeninos

Acaba de salir en la editorial Puntoacapo (en la serie de prosa aforística y corta Cándido) la antología Refranes femeninosEl libro está editado por Amedeo Ansaldi con un prefacio de Gino Ruozzi y un epílogo de Anna Antolisei y el patrocinio de la Asociación Italiana de Refrán.

Como bien escribe Amedeo Ansaldi en su nota introductoria, “el refrán no despierta en la industria editorial y en el público en general un interés proporcional a la importancia de su historia, y sigue siendo un género literario, tal vez el único, al que todavía se puede acercar con un espíritu pionero intacto”. Y es realmente con un espíritu pionero que Amedeo Ansaldi, en un género donde las relaciones entre las mujeres y la forma corta siempre han sido contrastadas (hasta el siglo XX el refrán era casi exclusivamente masculino), intentó su mano en el refrán femenino seleccionando 16 autores vivos para esta antología. Un trabajo que resultó ser largo y laborioso. Si es cierto que algunos ilustres precursores ya habían aparecido en otras antologías del refrán (Lalla Romano, Maria Luisa Spaziani y Alda Merini en Los escritores italianos de refranes por Gino Ruozzi y antes de eso Lina Furlan en el Diccionario antibalístico por Pitigrilli), es cierto que nunca antes nadie había intentado hacer un mapa de la escritura aforística de las mujeres italianas, yendo a sondear a través de publicaciones, premios literarios aforísticos e inéditos.

Las voces y modelos presentes en la antología de Amedeo Ansaldi son las más variadas. Esto no es sorprendente en un género en continua transformación, casi proteico, como el refrán. Así que hojeando las diferentes páginas se puede encontrar el refrán filosófico de Marcella Tarozzi, el refrán visual de Silvana Baroni, el fragmento poético de Lidia Sella, el rasgo mínimo definitorio de Alessandra Paganardi. O puedes conocer el refrán de cuento de hadas de Aldina Di Stefano, el refrán negro y cianófilo de Amelia Natalia Bulboaca o las acrobacias lingüísticas de Cristina Mercuri. Y así sucesivamente, en una alternancia de voces, estilos y respiraciones que hacen de esta antología un libro verdaderamente único.

Como escribe de nuevo Amedeo Ansaldi, esta antología, aunque selecciona los autores más significativos de nuestro panorama literario, “no tiene pretensiones de exhaustividad”, por lo que se espera que esta primera publicación pueda sacar a la luz otros autores ocultos, sacando a la luz sus fragmentos y refranes. Tal vez yendo a solicitar ese mundo inexplorado de Twitter (una gran reserva de talentos, de la que proviene una de las dieciséis autoras de esta antología, Cristina Mercuri) o buscando a través de los blogs, donde muchas autoras femeninas mantienen sus diarios y cuadernos en forma abreviada.

A continuación presento un refrán para cada uno de los dieciséis autores presentes en la antología Refranes femeninos.

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Refranes para mujeres, editado por Amedeo Ansaldi, Puntoacapo editrice, 2017

El tiempo copia la eternidad, poco a poco.
(Marcella Tarozzi)

Hay mentiras capaces de revelar verdades inimaginables.
(Silvana Baroni)

Nosotros, los vasos del tiempo,
de la cual florece una flor ocasional.
(Lidia Sella)

Duda, este infeliz amante de la verdad.
(Alessandra Paganardi)

La personalidad es como una manta: sin ella estás condenado a la helada, pero si es demasiado larga es un momento de tropiezo.
(Marta Tofi)

Hacemos nuestro propio destino. Está hecho a mano.
(Cristina Mercuri)

Nunca juzgo a la gente por su aspecto, sólo por su desaparición.
(Daniela Lombardo)

Una moneda falsa en manos honestas puede dar frutos.
(Maria Cristina Brescini)

Las hojas son como niños
siempre rondando a la madre
(Aldina Di Stefano)

Hay un luto de nacimiento, lo que dejamos atrás cuando nacemos.
(Flaminia Cruciani)

Cada libro contiene todas las palabras del árbol del que nació. Tal vez nunca escribimos nada en realidad.
(Valentina Meloni)

El hombre es un microcosmos perdido en la inmensidad del universo. La mujer.
(Silvia Sardini)

Desde el principio se aprende la teoría. Dale la vida por última vez.
(Laura Margherita Volante)

No hay expresión más adecuada que: “informar del nacimiento”. Nacer es, de hecho, un crimen, y como tal debe ser tratado también burocráticamente.
(Amelia Natalia Bulboaca)

Cuando se complacen en sórdidas calumnias, se parecen a las plantas acuáticas que crecen en el líquido amniótico de su propio mal.
(Yuleisy Cruz Lezcano)

La medida de la vida es pequeña: es el corazón que expandirá sus horizontes.
(Luciana Loureiro)