Frases, citas, refranes y poemas sobre el petirrojo

Presento una colección de frases, citas, refranes y poemas sobre el petirrojo. Entre los temas relacionados véase Frases, citas y refranes sobre las aves y Frases, citas y refranes sobre la golondrina.

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Frases, citas, refranes y poemas sobre el petirrojo

Si puedo evitar
a un corazón para romper
No habré vivido en vano
Si alivio el dolor de toda una vida
o curaré una sentencia
o ayudaré a un petirrojo caído…
para volver al nido
No habré vivido en vano
(Emily Dickinson)

El genio no es más que el canto de un petirrojo al comienzo de una primavera tardía.
(Khalil Gibran)

Y el petirrojo: en los setos está la oda
su sutil tintineo como el oro.
(Giovanni Pascoli)

Un petirrojo luchador.
(Fabrizio De André)

Se registraron en el Libro de la Naturaleza
Como Robins – Padre e Hijo –
Sólo los ángeles tienen esa manera tímida
Para protegerse de la fama –
(Emily Dickinson)

Escríbeme cuántas notas
en el éxtasis del nuevo petirrojo
entre las ramas estupefactas – ¿cuántos pasos
¿la tortuga…
¿Cuántas copas de rocío bebe?
la abeja viciosa.
(Emily Dickinson)

Un petirrojo, al pie del tilo, salta a la cuerda en un rayo de luz.
(Christian Bobin)

El Robin es mi criterio de melodía…
Por qué crezco – donde crece el Robin
(Emily Dickinson)

Si estamos despiertos y alerta a la vida
una brizna de hierba nos asegura que la tierra está viva,
un abeto con ramas nevadas nos da simpatía,
el petirrojo que nos visita
nos recuerda que todos estamos esperando
migajas de atención.
(Enzo Bianchi)

Es tan fácil perder el amor.
Eres como un petirrojo que salta a través de mi corazón. Escucho tus notas de luz, y en ese momento es tu alma la que siento.
Pero tengo que dejar que te muevas suavemente, sin querer poseerte a toda costa.
La más mínima vibración y estarás de vuelta en tu cielo, inaccesible para cualquiera.
(Fabrizio Caramagna)

Las golondrinas se han ido.
El gorrión el pinzón queda
los pájaros proletarios petirrojos.
Los oiré croar en invierno
bajo mi balcón, en la nieve
silencioso, saltando a través de las ramas
tablillas
(Octavio Giannangeli)

Es pequeño, arrogante, desafía al invierno quedándose con nosotros cuando todos se van volando: es el petirrojo, que en estas semanas comienza a aparearse y a hacer nidos de forma perfecta, como tazas de café con leche. Tiene un pecho naranja, salta con confianza entre los humanos, en busca de comida…
(Carlo Grande)

Con el petirrojo hablaba durante horas, escuchaba su llamada, los repetidos tics y las frases bellamente variadas y trémulas, dignas de la espléndida mezzosoprano Romina Basso que cantaba en la Filarmónica Romana con el Modo Antiquo. ¿Cuántas notas en el éxtasis de esa canción, escribe Emily Dickinson. El petirrojo canta en invierno, canta todo el año – bendito sea – canta incluso al atardecer, como el ruiseñor; preciosas melodías nocturnas, en tiempos oscuros. Quitan las espinas, como parece que hizo de la corona de Jesús, quedando manchadas con ellas.
(Carlo Grande)

el petirrojo – dicen en Romagna – señala la llegada de la nieve, es el antiguo símbolo del año nuevo; facilita el paso del invierno al renacimiento.
(Carlo Grande)

Oh, Robin, canta,
que está en el canto del secreto de la eternidad!
Desearía haber sido lo que eres,
libre de prisiones y cadenas…
(Khalil Gibran)

Oh, Robin, canta,
disipa la ansiedad que siento!
Escucho la voz que está dentro de tu voz
y susurrar en mi oído secreto.
(Khalil Gibran)

Los setos eran estériles, erizados; pero había
el otoño todavía algunos racimos rojos
de bayas, y algunas flores de primavera
Blanco; y en las ramas desnudas el petirrojo
saltó.
(Giovanni Pascoli)

Cuando un petirrojo termina en una jaula
El cielo se está molestando
De hecho, se enfada.
(William Blake)

Estoy harto de vivir en la calle, como un petirrojo bajo la lluvia. Estoy harto de que la gente mala me haga daño. Es como fragmentos de vidrio en mi cabeza.
(Stephen King, La Milla Verde)

El petirrojo es amigo de los leñadores y de todos los que frecuentan los bosques. Sólo hace falta un golpe de hacha o un gancho de billar, o acostarse a descansar bajo un árbol, y el petirrojo parece hacerle compañía al recién llegado.
(Mauro Corona)

Escucha. ¿Puedes oírlo? El dulce canto de la primavera. Los mechones de hierba empujando a través de la nieve. La canción de los brotes que salen de la rama. El tierno tímpano del corazón de un joven petirrojo. Primavera.
(Diane Frolow)

Todo lo que se arrugó fue la mejilla.
Ni un beso más que haya conocido
Copo de nieve, compartido con
El Granero Robin –
(Emily Dickinson)

Tengo un pájaro en primavera
Quien me canta solo a mí –
Hechizos de la primavera.
Y cuando se acerca el verano…
Y cuando la Rosa aparece,
El petirrojo se ha ido.
Pero no estoy triste por ello.
Sabiendo que mi pájaro
Incluso si se fue volando…
Aprende a través del mar
Nuevas melodías para mí
Y volverá.
(Emily Dickinson)

El petirrojo prueba las alas.
No conoce el camino pero se pone a sí mismo
en el camino hacia un manantial
de la que has oído hablar.
(Emily Dickinson)

El petirrojo donde salta, ojos brillantes, pecho marrón,
con el músico, cantando claro al amanecer y cantando al atardecer,
o revoloteando entre los árboles de la verziere, para hacer su nido de novia.
(Walt Whitman)

“Aunque no es más que pequeño y débil, sin embargo debo ser capaz de hacer algo por este pobre hombre maltratado”, pensó el pájaro: y extendió sus alas y voló por el aire, describiendo amplios círculos alrededor del Crucifijo.
Voló a su alrededor varias veces sin atreverse a acercarse a él, porque era un pajarito tímido, que nunca se había atrevido a acercarse a un hombre. Pero poco a poco se armó de valor, voló muy cerca y con su pico quitó una espina que se había clavado en la frente del Crucifijo.
En ese momento una gota de sangre del Crucifijo cayó en el pecho del pájaro. Se extendió rápidamente, goteó y tiñó todos los delicados plumines del pecho. Pero el Crucifijo abrió sus labios y le susurró al pájaro: “Por tu misericordia tendrás ahora lo que tu raza siempre ha querido desde que el mundo fue creado.
Poco después, cuando el pájaro volvió a su nido, los pequeños gritaron: “¡Tu pecho es rojo, las plumas de tu pecho son más rojas que las rosas!”.
“No es más que una gota de sangre de la frente de ese pobre hombre”, dijo el pájaro. “Desaparecerá tan pronto como me bañe en un arroyo o en un manantial claro.”
Pero cuando el pajarito se bañaba, la mancha roja no desaparecía de su pecho, y cuando sus pequeños crecían, el tinte rojo también brillaba en las plumas de sus pechos, como lo hace desde entonces en el pecho y la garganta de cada petirrojo.
(Selma Lagerlof, La Leyenda del Robin)

El Robin es el que
interrumpiendo la mañana
con precipitadas – pocas – noticias explícitas
cuando Marzo apenas aparece –
El Robin es el que
inundando el mediodía
con sus cantidades de querubines –
en abril acaba de empezar –
El Robin es el que
que en silencio desde su nido
sugiere que el Hogar – y la Certeza
y Santidad, son los mejores.
(Emily Dickinson)

Un petirrojo, el frío pajarito de noviembre, cantaba entre las ramas y zarzas que coronaban el muro cara a cara en la puerta, y saltando entre las espinas y la maleza, la miraba con ciertos ojitos traviesos como si quisiera decirle algo: Nedda pensaba que su madre la había oído cantar el día anterior.
(Giovanni Verga)

El Robin es un Gabriel
En condiciones humildes –
El traje lo denota socialmente,
Entre las clases trabajadoras del transporte –
Tiene la puntualidad
de un granjero de Nueva Inglaterra…
La misma integridad oblicua,
Vistas mucho más vívidas –
Una pequeña pero robusta residencia,
Un rechazo para la vida en el hogar,
Los huéspedes de Perspicacity
Son los únicos que cruzan su umbral…
Cauteloso como un fugitivo,
Calumniar la Costernación
Con Canciones para el Enemigo
Puntuación de E Silvana –
(Emily Dickinson)

Y el petirrojo levanta su canto agudo
de un jardín; y trino en el cielo,
reuniéndose, las golondrinas.
(John Keats)

Hazme un dibujo del sol
para que pueda colgarlo en mi habitación
y puedo pretender calentar
mientras que otros lo llaman “Día”!
Dibújame un petirrojo en una rama…
para que pueda escucharlo mientras duermo
y cuando el campamento cese en los campos
Yo también me haré ilusiones.
(Emily Dickinson)