Frases y refranes de Fabrizio Caramagna

22 de enero de 2019.
Mi libro, “El mayor número es dos”, sale a la luz en Mondadori.
Lo he hecho. Yo, junto a ustedes, que en todos estos años he leído y compartido mis refranes, que me han apoyado con sus palabras.
Porque solo me habría quedado atascado en la primera línea de la primera página.
En cambio, nació el libro, y es muy particular.
No solo una novela romántica.
No solo un cancionero poético.
No solo una colección de refranes.
Es algo mas. Algo que no se parece a ningún otro libro.

El libro está disponible en todas las librerías o puede pedirlo ahora en Amazon haciendo clic en este enlace.

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Aquí puedes leer la vista previa del libro. El número más grande es dos.

Fabrizio Caramagna, EL NÚMERO MÁS GRANDE ES DOS (Mondadori)

Primer capitulo
Te conocí un martes de marzo

1.
No hay soledad.
Siempre estás preparando una reunión
con alguien ahí fuera
incluso si no lo sabes.

2.
Que estoy buscando
Una mujer
que eres emociones como atardeceres
y cuida el mundo como rocío.

3.
Te toca al pasar por la calle y crees que lo tienes
Ya es sabido,
tal vez eras una flor en su mano,
hace unos siglos.

4.
El big bang y el universo y el mundo y el nacimiento de los bosques y los océanos y la aparición del hombre y la construcción de ciudades y carreteras y puentes y cada minuto y cada momento fue solo un pretexto para conocerte, ayer, de repente, mientras corría hacia la esquina de una calle.

5.
Vengo de un lugar donde la hierba está abrumada por
me pregunto, donde los girasoles crecen hasta la luna
y el mar escribe cartas de amor al cielo.
¿Y tú de dónde eres?
Vengo de un pequeño pueblo de america
donde el viento del pacifico levanta las olas
y alborota tu cabello.
Soy biólogo marino. Mi nombre es Eleanor.

6.
¿Cuantos años tienes?
Depende del color del cielo y los sueños de
luna y como se arraigan mis pensamientos
en el aire.
Casi siempre, afortunadamente, siete.

7.
Sus ojos son azul marino, pero no tan azules
claro que lame la orilla.
Son de aguas lejanas y profundas que solo
las sirenas pueden llegar.

8.

Tu que me sigues diciendo que no hay
historia entre tu y yo.
Yo que sigo poniendo un marcador de colores
en cada una de nuestras reuniones.

9.

No me des tu cuerpo con forma de gimnasio.
Dame ojos que cuenten una historia, una
Mente abierta y rebelde y un corazón que siente.
Y luego llévame a un prado y enséñame cómo
cada brizna de hierba se dobla de manera diferente
dependiendo del viento y la luz.
Entonces sí, puedo enamorarme.

10.

Hay rostros cuyos ángulos dan esperanza
lo imposible,
ojos que son líneas abiertas sobre el mar,
labios que te gustaria seguir a donde
la última parte del mundo se dobla.

11.

Los dedos de tu mano:
cinco puntos cardinales apuntando hacia
el infinito.

12.

Cuando te pregunto qué haces en la vida, no me refiero a tu trabajo. Me interesa saber cuánta belleza has experimentado, qué te mantiene despierto por la noche, qué te hace sonreír cuando nadie te mira.

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