Las frases y citas más famosas de Paolo Borsellino

Paolo Borsellino nació en Palermo el 19 de enero de 1940 y murió en Palermo el 19 de julio de 1992. Fue asesinado por la Cosa Nostra junto con cinco agentes de su escolta en la masacre de Via d’Amelio. Junto a su colega y amigo Giovanni Falcone es considerado una de las personalidades más importantes y prestigiosas en la lucha contra la mafia en Italia y a nivel internacional.

Les presento una colección de las frases y citas más famosas de Paolo Borsellino. Entre los temas relacionados se encuentran Frases, citas y refranes sobre la mafia, las frases y citas más famosas de Giovanni Falcone y las frases más hermosas de Peppino Impastato.

**

Las frases y citas más famosas de Paolo Borsellino

Es bueno morir por lo que crees; El que tiene miedo muere todos los días, el que no tiene miedo muere una sola vez.

La lucha contra la mafia debe ser ante todo un movimiento cultural que acostumbre a todos a sentir la belleza del fresco aroma de la libertad que se opone al hedor del compromiso moral, la indiferencia, la contigüidad y, por tanto, la complicidad.

Es normal que el miedo exista en todo hombre, lo importante es que vaya acompañado de valentía. No debemos dejarnos abrumar por el miedo, de lo contrario se convierte en un obstáculo que nos impide seguir adelante.

A fin de mes, cuando recibo mi salario, hago el examen de conciencia y me pregunto si me lo he ganado.

Acepto, siempre he aceptado mas que el riesgo […] las consecuencias del trabajo que hago, del lugar donde lo hago y, me gustaría decir, también de cómo lo hago. Lo acepto porque elegí, en algún momento de mi vida, hacerlo y podría decir que supe desde el principio que tenía que correr estos peligros. El sentimiento de ser un superviviente y de encontrarme, como se cree, en extremo peligro, es un sentimiento que no se disocia del hecho de que todavía creo profundamente en el trabajo que hago, sé que tengo que hacerlo, sé que es necesario que muchos otros lo hacen junto a mí. Y también sé que todos tenemos el deber moral de seguir haciéndolo sin dejarnos condicionar por la sensación de que, o incluso, me gustaría decir, desde la certeza, que todo esto nos puede costar caro.

Nunca pedí lidiar con la mafia. Entré por casualidad. Y luego me quedé allí por un problema moral. La gente moría a mi alrededor.

La política y la mafia son dos poderes que viven del control de un mismo territorio: o van a la guerra o se ponen de acuerdo

Habla de la mafia. Háblelo en la radio, en la televisión, en los periódicos. Pero hable de ello.

Giovanni, he preparado el discurso para dar en la iglesia después de tu muerte: “Hay tantos imbéciles: imbéciles que sueñan con vaciar el Mediterráneo con un balde … los que sueñan con derretir los glaciares del Polo con una cerilla … pero hoy damas y caballeros frente a ustedes, en este ataúd de caoba muy caro, está la cabeza más jodida de todas … Una que había soñado nada menos que con derrotar a la mafia aplicando la ley “

No me gustaba Palermo, por eso aprendí a amarlo. Porque el verdadero amor consiste en amar lo que no nos gusta para cambiarlo.

Si el joven niega su consentimiento, incluso la omnipotente y misteriosa mafia se desvanecerá como una pesadilla.

No soy un héroe ni un Kamikaze, sino una persona como muchas otras. Temo el final porque lo veo como algo misterioso, no sé qué pasará en el más allá. Pero lo importante es que es el coraje lo que se hace cargo … Si no fuera por el dolor de dejar a mi familia, bien podría morir en paz.

Debemos liberarnos de esta feroz cadena de silencio que es uno de los fenómenos en los que se basa el poder de la mafia. Está ligado a este hecho de silencio, de no denunciar nada de la Cosa Nostra al exterior, de no sentir al Estado, de sentir siempre al Estado como enemigo o en todo caso como una entidad con la que no se debe colaborar.

En la lucha contra la mafia, el primer problema a resolver en nuestra hermosa y desafortunada tierra, no era ser solo una obra desprendida de represión, sino un movimiento cultural y moral que involucrara a todos y especialmente a las generaciones más jóvenes, las más adecuadas para sentir de inmediato la belleza. del fresco aroma de la libertad que hace que la gente rechace el hedor del compromiso moral, la indiferencia, la contigüidad y por tanto la complicidad.

Conozco a Giovanni Falcone desde que éramos niños. Es seis meses mayor que yo, se graduó y se graduó tres meses antes que yo, incluso en entrar al poder judicial me precedió: tres meses antes, incluso allí.

Los arrepentidos son bienes delicados, muy delicados, son ellos quienes eligen al juez para confesarse, no al revés, son perdedores que abandonan a un amo para servir a otro, pero quieren que sea confiable.

Me matarán, pero no será una venganza de la mafia, la mafia no se venga. Quizás la mafia sea la que me mate materialmente, pero los que habrán querido mi muerte serán otros.

Los jueces seguirán trabajando y sobreexponiéndose y en algunos casos para acabar como Rosario Livatino (asesinada por la mafia), los políticos se presentarán al funeral proclamando unidad de propósito para solucionar este problema y al cabo de unos meses siempre seremos punta y cabeza.

No soy un héroe ni un Kamikaze, sino una persona como muchas otras.

Recuerdo lo que me dijo Ninnì Cassarà cuando íbamos juntos al lugar donde mataron al Dr. Montana a finales de julio de 1985, creo.
Me dijo: “Estemos convencidos de que somos cadáveres andantes.
(Entrevista dada a Lamberto Sposini 20 días antes de ser asesinado)

No tengo tiempo que perder, tengo que trabajar, tengo que trabajar … Es una carrera contrarreloj, para llegar a la verdad antes de que me detengan.
(13 de julio de 1992)