Los refranes perdidos de Alda Merini

Poeta y escritora de la marginalidad y la marginación en la vida, en el centro de atención y recordada por todos cuando murió. Esto es un poco de la paradoja de Alda Merini. Luigi Mascheroni lo subraya muy bien en un artículo sobre El periódico el sábado pasado cuando escribió: “Mientras estaban vivos te habían olvidado, y vinieron a visitarte para hacer una pasarela, o al menos para preguntar -un verso, un inédito, una entrevista- en lugar de dar un Bacchelli, una ayuda, una rica tarifa por una velada. Y ahora muertos, todos te recuerdan con una obsesión comercialmente sospechosa. Conferencias, espectáculos, libros, DVD, plaquetas, biografías, antologías, exposiciones“.

Así en el último año se han multiplicado las publicaciones sobre la poetisa milanesa, incluido un elegante libro + estuche DVD, titulado Refranes inéditos 2007-2009, Nueva magia, conteniendo una colección de refranes sobre los cuales en mi blog en los últimos meses había expresado dudas sobre el método filológico de recopilación y maquetación de los refranes.

Ahora, entre las muchas publicaciones, acaba de salir una antología en Mondadori “El sonido de la sombra“(“Aquí está la única cosa que realmente me gustaría sostener, el sonido de la sombra“Escribe Alda Merini en el año de su primera hospitalización) que recoge todos los escritos en poesía y prosa de Alda Merini, desde las obras maestras más famosas hasta las páginas olvidadas, en el período de 1953 a 2009. El libro fue presentado el 2 de noviembre en con motivo del aniversario de la muerte de Alda Merini. Las premisas para un libro valioso están todas ahí, desde el número de páginas (más de 1000) hasta el extenso ensayo crítico y biográfico de Ambrogio Borsani, un erudito acreditado del poeta. Por primera vez, las colecciones poéticas de los inicios se vuelven a proponer en su totalidad: “La presencia de Orfeo“,”Boda romana“,”Temor de Dios“”Tu eres pietro“. El volumen también incluye títulos conocidos y más recientes como “Vacío de amor“,”Soberbia es la noche“Y el último trabajo”El Carnaval de la CruzJunto con otras rarezas como una breve colección que data de 1982, impresa en 2009 en solo treinta y cinco copias, de versos en dialecto napolitano para el segundo marido, Michele Pierri. Junto a la prosa autobiográfica “La otra verdad“E”Cartas al Dr. G. “, Que atestiguan el insoportable descenso al infierno del asilo, sus historias se reproducen en su totalidad, desde”El ladrón José“A la letra de”Delirio amoroso” una “El tormento de las figuras“.

Hasta aquí todo bien. Lástima que cuando llego a la sección dedicada a los refranes de Alda Merini, siento una amarga decepción (¡mucho mayor que la decepción que sentí al comprar la caja de refranes inéditos con DVD editado por Rizzoli!).

Después de 1000 páginas que contienen las obras más significativas en verso de Alda Merini, esto es lo que leo en la página. 1005 de la antología Mondadori: “A continuación se muestra una selección de refranes extraídos de la vasta producción de preciosas plaquetas entre 1992 y 2009 para las Ediciones Pulcinoelefante de Osnago de Alberto Casiraghi, quien cada semana imprime un librito en 30 ejemplares con uno, dos, tres refranes o un poema de Alda Merini. En casi veinte años se han impreso casi 1100 títulos del poeta para Pulcinoelefante“.

1100 títulos equivalen a decir (y me agarro fuerte) al menos mil refranes publicados con Pulcinoelefante en casi veinte años. En la hermosa edición Refranes e Magie de 1999 (Bur tascabili) había contado unos 430 refranes acompañados de ilustraciones de Alberto Casiraghy. Número a estas alturas decididamente bajo en comparación con lo que es toda la producción aforística de Alda Merini nacida de la colaboración con Pulcinoelefante. Si luego contamos los muchos micro-textos aforísticos dispersos en muchas corrientes y publicados por Alda Merini en otras editoriales, aumenta el número de refranes de Alda Merini que yo y cualquier otro lector nunca hemos tenido la oportunidad de leer (a menos que busque uno por uno en las librerías antiguas estos microtextos tan preciosos como raros)

La antología de Mondadori podría haber sido una oportunidad para reunir en un solo libro, como se ha hecho con los poemas, toda esta vasta producción aforística de Alda Merini. ¡Pero con gran decepción descubro que la antología ha seleccionado solo 27 refranes! Uno más hermoso que el otro como:

La lobotomía es el toque final de un gran peluquero

El arma que apunté a mi sien se llama Poesía

A veces Dios mata a los amantes porque no quiere quedarse atrás en amor

Estoy cansado de ser inventado

El poeta no duerme pero por otro lado muere a menudo

Hay adolescentes que empiezan a los noventa

No puedo convertirme en santo porque siempre tengo el arma del deseo en mi mano

Agradezco a mis enemigos porque son los mas atentos a lo que escribo

Sin embargo, los magníficos refranes, contándolos uno por uno, son siempre y solo 27 refranes en una antología de 1041 páginas. Reiterando la alta calidad filológica de esta antología en lo que concierne a la sección poética (con una espléndida introducción de Ambrogio Borsani titulada “La oscuridad iluminada de Alda Merini“), Sigo pensando que se ha perdido una gran oportunidad de recopilar todos los refranes de Alda Merini. En Italia, el refrán es realmente el hermano pequeño de la poesía, tanto a nivel editorial como en eventos literarios y reseñas, e incluso este libro, por desgracia, no escapa a esta visión.

En este punto, dado que en 2010 se publicaron 7 libros sobre Alda Merini e incluso 8 en 2009, puedo expresar mi deseo de ver todos los refranes de Alda Merini escritos en los últimos años reunidos en un solo libro, con una edición editada filológicamente. 20 años desde “Si los ángeles están inquietos ” (Ediciones de Shakespeare and Company 1993) ”¿a los muchos refranes publicados con Pulcinoelefante de 1992 a 2009? (la escritora milanesa se acerca al género aforístico desde los años noventa, aunque algunos rastros aforísticos se encuentran dispersos aquí y allá en su poesía a partir de la poesía epigramática “Pequeñas canciones”Escrito desde los dieciséis años).

En un país donde se editan 60.000 títulos al año, ¿es el mío un deseo irreal (y surrealista)?